Silvia Resnizky. Psicóloga, psicoanalista.
Miembro titular de la Asociación Psicoanalítica
de Buenos Aires y de la Asociación Psicoanalítica
Internacional.
Quisiera poder transmitirles la emoción y la
alegría que me produce tener el privilegio de vivir
esta experiencia de encuentro aquí en Barcelona y agradecerles
a todos los amigos y colegas que hoy nos acompañan.
A iPsi que nos abrió sus puertas, al Dr. Valentín
Barenblit por su calidez, cercanía y generosidad, a
la Lic. Maria Elena Sammartino, miembro de GRADIVA, a la Lic.
Anna Segura y a la Lic. Montserrat Canal, Miembros de los
Comités Directivos de iPsi.
Retomo una idea de Arnoldo Liberman: hay sueños contra
la ley de gravedad, contra el principio de Arquimedes, contra
las leyes del movimiento, contra dos más dos es cuatro.
¿Qué es un sueño sino arrojarse a los
brazos de la desmesura, ponerle nombre a la ilusión,
sentirse partícipe de una vida más rica, más
agradecida?.
Y hoy estamos aquí cumpliendo un sueño, el de
la presentación de nuestro libro aquí en Barcelona,
frente a colegas de otro continente con los que compartimos
nuestros desvelos sobre el devenir analistas.
Cuando comenzamos a escribir este libro desconocíamos
el itinerario del camino. No sabíamos del índice.
No siempre los destinos son anticipables. Y así fuimos
enhebrando capítulos y diálogos construyendo
un libro que en su mismo hacer nos iba transformando.
Es este un libro en red. No sólo por los diálogos
que lo recorren sino por la co-autoría.
Tres mujeres argentinas sin ambición de gobernar ni
de educar, sí de psicoanalizar, nos juntamos a pensar
sobre esta profesión imposible. Algo de la fuerza de
este encuentro debe haberse transmitido. Dan cuenta de ello
los múltiples apodos con los que amigos y colegas nos
han ido nombrando.
Las tres s, las tres Gracias. las gineco-psi son de los más
elocuentes.
Trabajando de a tres en la diversidad, el aliento, la oposición
probamos que la dimensión autoral no necesariamente
admite un solo rostro.
Este libro fue escrito en años difíciles para
Argentina, nuestro país. Posterior a los años
negros de la dictadura, atravesamos una profunda crisis económica
y social producto de una política al servicio de las
multinacionales, de un achicamiento del Estado y de una corrupción
generalizada que nos dejó a los ciudadanos a la intemperie
inundados de escepticismo y desesperanza. La crisis se agudiza
a fin del 2001 con la caída del gobierno. En este contexto
nacieron los cacerolazos, los piqueteros, las asambleas vecinales,
los comedores populares, las ferias de trueque, aumentando
lo que Ulanosky, un conocido periodista dio en llamar el PBS
producto Bruto Solidario.
Tuvimos la oportunidad y el privilegio de asistir recientemente
en Buenos Aires al Acto académico en el cual se lo
nombró al Dr. Valentín Barenblit Profesor Honorario
de la Universidad Nacional de Buenos Aires nuestra más
destacada Casa de Estudios. Allí el Dr. Barenblit entre
muchas de las cosas que dijo nos propuso sostener un debate
constructivo con una mirada esperanzada en el presente y hacia
el futuro. Este acto académico tuvo lugar el año
en que hemos asistido a un acontecimiento muy significativo
para la Argentina y quizás no sea ajeno a él:
en el 2003 festejamos en nuestro país los 20 años
continuados de democracia, ese sistema fascinante e imperfecto
que nos da la oportunidad de elegir y que tantas veces perdimos
con consecuencias nefastas.
Debo decirles que a pesar de las enormes dificultades que
siguen vigentes en la Argentina hay un humor más optimista
y cierta recuperación de la esperanza.
Nuestro libro no ha sido ajeno al contexto que nos tocó
vivir. Este estilo de trabajo en red coincide con el modo
actual de producción cultural en nuestro país.
Como Argentinas, psicoanalistas también hemos ido creando
redes, fortaleciendo pertenencias, armando nuevos dispositivos
de abordaje para la clínica que hoy nos convoca.
Escribir es también como dice Barthes un modo de vivir.
Trabajar no necesariamente implica sudor y lágrimas.
Trabajar es también transformar.
Comparadas con la complejidad de lo que acontece en nuestros
consultorios, nuestras descripciones no son más que
un pálido reflejo. Es el relato del recuerdo de una
impresión. Ni las cintas grabadas ni el video pueden
dar cuenta de lo que allí ocurrió.
¿La transferencia es algo nuevo, es algo viejo, o algo
nuevo hecho con algo viejo? ¿Prosa laboriosa de lo
que ha sido o poesía de lo que ocurre?
Algunos piensan que un análisis no es verdaderamente
eficaz sino cuando hace vacilar las referencias del analista,
cuando modifica el régimen de pensamiento del ser del
analista.
Dice Meltzer que la historia del método psicoanalítico
suena como una extensión del cuento “Las Vestiduras
del Emperador”. Había una vez un emperador cuyo
nombre era Freud y sus pacientes lo engañaban vistiéndolo
con los ropajes de las transferencias de modo que él
creía que bueno, apuesto y sabio.
Pero un día una muchacha llamada Dora se rió
de él y entonces él se dio cuenta de que era
sólo Freud desnudo.
Pero siendo un gran hombre, Freud entendió que la vestimenta
de la transferencia tenía su propia realidad psíquica
y el aceptar su desnudez debajo de ella le dio una extraña
belleza y el poder de curar.
Más adelante otros después de Freud descubrieron
que usar el ropaje de la transferencia realmente produce cambios
(cambios en el analista) en tanto que no recordar la desnudez
subyacente alimenta la grandiosidad.
Este libro intenta dar testimonio de ésta
nuestra vulnerabilidad subyacen.
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